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viernes, 2 de mayo de 2014

La Caixa presenta su nuevo Caixaforum en Puerto Triana


Guillermo Vázquez Consuegra se ha tenido que enfrentar a dos grandes retos a la hora de diseñar el nuevo Caixaforum en el complejo de Puerto Triana. El primero ha sido de índole personal, al aceptar tomar las riendas del proyecto tras la "gran decepción de las Atarazanas". El segundo, sin duda mucho más complejo a nivel profesional, se centra en ubicar un proyecto de tal envergadura en un edificio a medio construir y diseñado por otro arquitecto. El resultado es, francamente, magnífico.  



El nuevo Caixaforum de Vázquez Consuegra contará con 7.500 metros cuadrados divididos en dos salas de exposiciones (de 400 y 800 metros cuadrados respectivamente), un auditorio con 250 localidades, restaurante, librería, dos salas polivalentes, área didáctica / infantil, zona de administración y un espectacular vestíbulo que servirá de nexo de unión entre todos los elementos. La ubicación se concentra en un 80% bajo la plaza existente entre los dos edificios podio del complejo de Puerto Triana. El otro 20% busca la luz para abrirse a la plaza. El estudio de Vázquez Consuegra ha readaptado el espacio que se iba a destinar a zona de congresos para implantar los usos culturales necesarios en el Caixaforum.


El acceso al complejo se hará a través de una marquesina instalada en la plaza pública con un caprichoso perfil que envuelve los árboles colocados por César Pelli. El proyecto respeta gran parte de la concepción de Pelli debido al tremendo esfuerzo que ha supuesto la instalación de árboles encima de un espacio hueco por medio de potentes jardineras de metro y medio de profundidad. La marquesina de acceso, construida con espuma de aluminio, albergará las escaleras, el ascensor y un gran lucernario que aportará luz al vestíbulo del Caixaforum. En el diseño del centro cultural ha estado muy presente en todo momento la reutilización de espacios y el reciclaje de materiales. Consuegra ha diseñado el Caixaforum respetando la disposición subterránea del edificio, horadando únicamente aquellos espacios por los que era imprescindible que pasara la luz. El latón y el aluminio serán los materiales por excelencia del complejo junto con el hormigón visto. Para el lucernario se ha diseñado un tapiz realizado con espuma de aluminio que aportara un interesante juego de luces al interior. El mismo material, de carácter rugoso, será el que dé color y textura a la marquesina superior.


Ese carácter subterráneo se rompe verticalmente con el uso de parte de uno de los edificios podio que se abrirá a la plaza para dotar al complejo de una segunda entrada. A través de esta zona se accederá al restaurante y a la zona de oficinas del Caixaforum. De cara al exterior, en ambas fachadas del podio, se ha diseñado un sistema de lamas para proteger del sol que se integra en el previsto para el resto del edificio, pero jugando con los volúmenes y el color; mientras que las lamas diseñadas por Pelli (las mismas que ya se están colocando en la torre) son de color rojizo, las de la zona del Caixaforum serán del color del aluminio y tendrán un ritmo diferente para señalar la parte que se corresponde con el centro cultural. Durante el diseño del proyecto la comunicación con el estudio de César Pelli ha sido continua para solventar dudas y evitar desajustes en el diseño final, de modo que se han ido incorporando las sugerencias aportadas por el diseñador original de Puerto Triana.


A lo largo de esta semana La Caixa ha formalizado la petición de licencias para comenzar las obras, que se prevé puedan iniciarse en torno al mes de noviembre. El plazo de ejecución ronda los dos años por lo que el nuevo Caixaforum de Sevilla podría abrir sus puertas a finales de 2016 o principios de 2017. La culminación de las obras de la Torre Pelli está prevista para finales de este mismo año por lo que las máquinas seguirán trabajando unos años más en este sector de la Cartuja. Precisamente, en la presentación del proyecto esta mañana se ha hecho especial hincapié en los terrenos existentes entre el complejo y el río, en cuyo diseño ya se está trabajando para recuperar toda esa zona como un gran espacio verde que englobará los aparcamientos actuales y el frente del río. Con esta actuación se pretende no sólo acercar Puerto Triana a la lámina de agua, sino contribuir al desarrollo del frente fluvial y la comunicación con el Pabellón de la Navegación. 


A nadie se le escapa que el potencial de esta zona de la Cartuja va a ser espectacular una vez culminen las obras. Al atractivo que ya de por sí tendrá la zona comercial y de oficinas, se suma el triángulo cultural que conformarán Caixaforum, Pabellón de la Navegación y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Las posibilidades de esta unión de espacios culturales es infinita y dependerá del interés de las administraciones por ponerlo en valor. Si a ello le sumamos la recuperación de la margen del río, el Jardín Americano, los del Guadalquivir y el Pabellón del Futuro, Sevilla podría contar en unos años con uno de los reclamos socioculturales más interesantes de Europa.


En la presentación del proyecto también ha habido tiempo para hablar de las Atarazanas. El director general de la Fundación 'La Caixa', Jaime Lanaspa, se ha atrevido a dar algunos detalles del proyecto que actualmente se encuentra en fase de estudio. La idea de la Junta de Andalucía y la Fundación La Caixa es renovar el convenio para dotar al histórico Astillero de usos relacionados con América. Atarazanas se convertiría en un puente de comunicación y diálogo entre Europa y América, aprovechando precisamente la legitimidad que tiene la ciudad de Sevilla como punto de encuentro entre ambos continentes. Una vez delimitados los nuevos parámetros y condiciones del convenio, se pasaría a la fase de proyecto por el que se plantearía qué tipo de intervención se llevaría a cabo en las Atarazanas. La fecha de apertura queda aún lejana, 2017, pero el proyecto planteado por Lanaspa se antoja muy interesante para la ciudad ya que aspira a convertirse en todo un referente en el que estén presentes no sólo Junta y La Caixa, sino Ayuntamiento, Gobierno Central y todo tipo de entidades e Instituciones interesadas en aportar su valía.


Con estos dos proyectos, La Caixa deja claro su compromiso con Andalucía y Sevilla. El proyecto de Caixaforum está presupuestado en 20 millones de euros mientras que el de las Atarazanas contaría con 10 millones. Ambos proyectos podrían suponer un importante estímulo económico y cultural para la ciudad, además de su componente urbanística por su aportación a dos puntos clave de Sevilla, la zona sur de la Isla de la Cartuja, abandonada desde 1992 y las Atarazanas, monumento fundamental para entender la relación de Sevilla con el río Guadalquivir. 


Imágenes cortesía del Estudio de Arquitectura de Guillermo Vázquez Consuegra