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jueves, 3 de marzo de 2016

El Colegio de Arquitectos acoge la exposición del proyecto Atarazanas



La inauguración de la exposición con la que Junta de Andalucía pretende dar a conocer el proyecto que Guillermo Vázquez Consuegra ha desarrollado para las Atarazanas ha coincidido en el tiempo con la inclusión del edificio en la Lista Roja del Patrimonio en Peligro que elabora la Asociación Hispania Nostra, de reconocido prestigio a nivel internacional, precisamente por la intervención planteada por el arquitecto sevillano.

Hasta ahora lo poco que se conocía del proyecto ha trascendido por alguna entrevista que ha concedido el propio arquitecto y por las diferentes intervenciones realizadas en el debate organizado hace unas semanas en la Academia de Buenas Letras a instancias de la Asociación ADEPA, en el que intervinieron un buen número de profesionales de diferentes sectores. Sobre lo que se habló en aquel debate ya os hablé en su día (aquí y aquí) del mismo modo que también se conoce la postura de la Fundación Atarazanas en contra del proyecto.



Una vez juntados todos estos datos, sólo faltaba la versión del principal interesado en que el proyecto, que ya cuenta con licencia de obras por parte del Ayuntamiento, salga adelante: el tándem Junta de Andalucía - La Caixa - Guillermo Vázquez Consuegra. Ante las críticas suscitadas en torno al proyecto, la Junta de Andalucía ha optado por exponer el proyecto en la sede del Colegio de Arquitectos de Sevilla, donde podrá ser visitado hasta el día 8 de abril de lunes a viernes en horario de 10 a 17 horas. ¿Qué podemos ver en esta exposición? Además de una maqueta donde apenas se atisba la intervención, la muestra se compone de una serie de paneles con infografías, planos, alzados y secciones donde se puede entresacar algo más de información sobre el proyecto además de una serie de diapositivas donde se cuentan detalles del proyecto. En su 'alegato de defensa', al inicio de la exposición, Vázquez Consuegra expone las razones que le han llevado a plantear este proyecto y no otro, considerando que estamos ante una "magnífica oportunidad para ofrecer a Sevilla un ágora cultural cubierta: la Plaza Atarazanas, un gran espacio polivalente" que servirá de acceso al centro cultural destinado al diálogo entre América y Andalucía. Para Consuegra, el nuevo espacio será un "punto de encuentro y de relación de todos los ciudadanos con el mundo del arte, la cultura y el conocimiento".

A continuación detalla algunos aspectos del proyecto como que "la intervención se ha diseñado desde el respeto y la puesta en valor integral del edificio existente, tratando de acomodar el programa del centro cultural en aquellos espacios disponibles en planta alta, hoy en un avanzado estado de degradación, deterioro y ruina". Consuegra insiste en que "no hay un solo elemento demolido, ni un solo elemento desmontado" y en que su proyecto supone una "restauración y rehabilitación integral de las arquerías medievales, las bóvedas del XVIII y sus cubiertas metálicas". Su propuesta "considera el edificio como una yuxtaposición de estratos históricos" y así zanja el tema de la recuperación de la cota original de las Atarazanas, algo que piden enérgicamente los detractores del proyecto y que Consuegra ha reconocido que no ha planteado por la imposibilidad de abordar semejante obra con el presupuesto del que disponía, unos diez millones de euros.

Plano de la planta inferior del centro cultural

En las diferentes entradas que he ido publicando a lo largo de estas semanas en referencia a este proyecto siempre he dejado muy en el aire mi opinión personal por cuanto necesitaba más datos para poder formularla. Una vez vista la exposición, si bien algunas de esas dudas se han aclarado, sigo teniendo ciertas incógnitas favorecidas en parte por la forma en que Consuegra ha planteado la muestra, en la que no se muestran algunos datos a pesar de su relevancia. El proyecto plantea, como ya se ha dicho hasta la saciedad, una gran plaza pública cubierta que engloba todo el perímetro de los astilleros medievales, que se abrirán a la calle Dos de Mayo por medio de la apertura de los arcos hoy cegados y que quedarán cerrados por la noche gracias a unas puertas que durante el día se hundirán en el suelo para no causar impacto visual. Quizás el detalle que más me intriga es cómo se resuelven las comunicaciones verticales del edificio, que en el plano inferior se aprecia con claridad. Vemos un par de escaleras mecánicas, el centro de interpretación del edificio, aseos, el vestíbulo de acceso, la tienda... una serie de espacios y elementos que se ubican en lo que ahora son arquerías de las Atarazanas, un patio y la antigua Fundición, rehabilitada por Antonio Barrionuevo en los años noventa y donde creó un interesante salón de actos. Toda esta amplia remodelación donde se elimina lo realizado por Barrionuevo y se plantean una serie de construcciones nuevas no cuenta con una sola imagen en la exposición, por lo que es imposible hacernos una idea gráfica de cómo quedará y si habrá, o no, afección al espacio de las Atarazanas. Quedan muy bien los paneles con decenas de personas paseando bajo las bóvedas de las Atarazanas, pero no habría estado mal colocar alguna imagen de este espacio, ya que es precisamente donde interviene Vázquez Consuegra.

Detalle de la zona de acceso al centro cultural

Planta superior con la sala de exposiciones

Otro elemento a tener muy en cuenta es la intervención que hace en el edificio de la Maestranza de Artillería del siglo XVIII, donde coloca las salas de exposiciones del centro cultural. La zona de carga y descarga con acceso para camiones desde la calle Temprado es, creo yo, otro de los detalles sensibles del proyecto, sin embargo no existe una sola imagen de cómo quedará la fachada del edificio hacia esta calle. En el interior vemos cómo se elimina parte del techo de la planta inferior para dejar al aire la armadura de madera del piso superior. Un capricho del que sería interesante conocer la razón, teniendo en cuenta que estamos en un Bien de Interés Cultural.

Sala de exposiciones en el edificio del siglo XVIII

Por último llegamos a la zona donde se colocan el resto de espacios del centro cultural: auditorio, salas de usos múltiples y cafetería - restaurante. En el plano inferior vemos cómo hay dos amplios espacios en los que no se interviene por falta de presupuesto (los que tienen un color más claro). El resto es de nueva construcción aunque reaprovecha estructuras existentes, de ahí que no se haya aumentado la volumetría del edificio y no haya sido necesario hacer un Plan Especial para el mismo.

Distribución de espacios en la planta superior

En este caso sí tenemos un par de imágenes que nos muestran cómo quedará esta zona. El vestíbulo superior de acceso al auditorio será una gran pastilla de nueva construcción que correrá paralela al edificio de cabecera del XVIII y en perpendicular a las naves medievales, dando acceso a las diferentes estancias de esta planta alta. Un detalle importante de esta nueva construcción es que se separa del edificio de la Maestranza de Artillería para dejarlo respirar y recuperar su cubierta original.


Y la cafetería con vistas a la Catedral y el barrio del Arenal. Éste es otro de los puntos polémicos del proyecto, no porque un centro cultural cuente con cafetería, ya que es algo normal en cualquier museo, sino por la obra que requiere sostener este espacio de mil metros cuadrados sobre las cubiertas medievales del edificio. Curiosamente en el debate de hace unas semanas el representante de la Gerencia de Urbanismo recalcó que en el proyecto que se había presentado y que había obtenido licencia no figuraba cafetería alguna. Su existencia es más que evidente.


Una vez obtenidos todos estos datos, me gustaría dar mi opinión sobre el proyecto. Una de tantas, ya que en estas semanas se han podido oír y leer infinidad de ellas. Me gustaría empezar por el principal caballo de batalla de los detractores del proyecto, la recuperación de la cota original del edificio. Al igual que Vázquez Consuegra considero que un edificio es fruto de su desarrollo en el tiempo y de los diferentes añadidos que ha ido recibiendo con el paso de los siglos. El nivel actual de las Atarazanas no es algo reciente, sino que tiene quinientos años, por lo que no sé hasta qué punto es prudente vaciar el edificio. Digo esto apoyándome en dos razones de peso, la primera es la obra que habría que hacer para dotar de estabilidad al edificio, que prácticamente debería ser introducido dentro de una piscina de hormigón para evitar filtraciones y demás daños. Por otro lado, los más que probables restos arqueológicos que aparecerían en ese relleno deberían ser eliminados para recuperar esa cota original. Personalmente no soy partidario de recuperar esa cota, el edificio ha llegado hasta nuestros días así y tal vez le provocaríamos más daños que beneficios al vaciarlo. Las Atarazanas de Sevilla no son las de Barcelona, por mucho que sería algo maravilloso poder ver ese bosque de pilares de doce metros de altura.


En cuanto a los famosos micropilotes con los que se va a asegurar la estabilidad del edificio, Vázquez Consuegra define así la situación: "las patologías observadas en las bóvedas, las anomalías no estabilizadas que presenta el sistema estructural de las Atarazanas y la entrada en uso del edificio obligan al recalce de las estructuras existentes" (los pilares medievales serán abrazados con una estructura subterránea que evite el contrapeso de las bóvedas). Por otro lado, asegura que "se trata de una intervención precisa, medida y reversible que asegurará para el futuro la estabilidad estructural del monumento". Vistas las diapositivas en las que se explica la intervención en los pilares medievales para asegurar su estabilidad, entiendo que lo planteado sí es reversible, aunque para ello haya que idear una nueva forma de asegurar la estabilidad del edificio. ¿Son necesarias estas intervenciones en la cimentación del edificio? Pues parece que sí ya que las bóvedas que se construyeron en el siglo XVIII así como las naves superiores del XIX están ejerciendo una tensión de cargas en los pilares medievales que hay que constrarrestar

Vázquez Consuegra plantea la mejor opción para desarrollar su proyecto afectando en lo más mínimo al propio edificio medieval. Sin embargo, es en la parte del XVIII donde considero que se producen las mayores transformaciones y donde albergo serias dudas sobre la idoneidad de lo planteado. Como arquitecto, Vázquez Consuegra plantea su proyecto, que podrá gustar más o menos. A mí personalmente hay una serie de actuaciones que no me gustan en absoluto (eliminar el salón de actos de Barrionuevo, darle una doble altura al edificio del XVIII) y otras que me generan muchas dudas (la zona del vestíbulo y distribución de espacios) pero este proyecto me parece infinitamente más respetuoso con el edificio que el que planteó para el Caixaforum. Con una licencia concedida y un presupuesto cerrado, tal vez ha llegado el momento de que la Junta de Andalucía asuma su responsabilidad en el asunto y consensúe con el arquitecto una serie de mejoras para el proyecto. Las Atarazanas necesitan una intervención y no podemos postergar sine die el proyecto, pero sí se puede aumentar el presupuesto para, por ejemplo, recuperar los espacios que quedan en el aire o sacar a la luz las murallas islámicas. Tenemos un proyecto, trabajemos para que sea el mejor posible sin necesidad de empezar de nuevo. Ojalá se hubieran planteado las cosas de otro modo, pero así están las cosas y deberíamos partir de lo que hay aprendiendo para futuras ocasiones que la forma en la que se ha abordado todo el tema de las Atarazanas dista mucho de haber sido la correcta.


1 comentario:

Luis Hernández dijo...

Aunque supongo que tendrá la misma información, te adjunto el enlace al proyecto en la web de Cultura de la Junta:

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/web/texto/7b8ed98b-daf5-11e5-9039-000ae4865a05

Saludos,