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jueves, 22 de diciembre de 2016

Exposición: Descubriendo el Tesoro de Tomares



El Museo Arqueológico inauguró ayer una exposición temporal que muestra el resultado de las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora sobre el conjunto de monedas romanas que aparecieron en la localidad de Tomares el pasado mes de abril. En la exposición se hace un recorrido por el descubrimiento, las labores de restauración, la repercusión mediática del hallazgo y se apuntan algunas hipótesis sobre su procedencia.



Un tesoro que ha dado la vuelta al mundo


La aparición del bautizado como 'Tesoro de Tomares' durante las obras de remodelación de una zona verde en esta localidad del Aljarafe puso todos los focos sobre el Museo Arqueológico de Sevilla. Medios de todo el mundo se hicieron eco del hallazgo y la repercusión ha sido tal que ha permitido establecer relaciones con once países a través de universidades e instituciones culturales que se han ofrecido para colaborar en la investigación. Del total de 53.000 monedas de bronce en que se calcula el tesoro, ya han sido inventariadas 22.474, quedando aún por estudiar cuatro de las ánforas donde se guardaron las monedas hace mil seiscientos años. Las obras que permitieron el hallazgo destruyeron algunas de las 19 ánforas de aceite que cobijaban el tesoro, pero cuatro de ellas se conservan intactas. La intención del equipo del Museo es estudiarlas sin llegar a abrirlas para preservar su integridad utilizando toda la tecnología que la ciencia pone al servicio de la conservación del patrimonio.



Las monedas han sido fechadas en el período de la Tetrarquía, un sistema de gobierno que instauró el emperador Diocleciano en el 293 d.C. y que apenas duró veinte años, ya que Constantino reunificó bajo su poder las cuatro grandes áreas en que había sido dividido el Imperio. Durante el proceso de limpieza de las monedas han aparecido ya las efigies de los nueve emperadores que gobernaron durante este período y se ha verificado la procedencia de muchas de ellas, estando algunas acuñadas en lugares tan lejanos como Londres, Lyon, Roma o Tréveris. El por qué estas monedas fueron enterradas sigue siendo un misterio y parece que la hipótesis de que su destino habría sido pagar los sueldos del ejército va perdiendo peso. Lo que sí se sabe es que las ánforas aparecieron en el sótano de un edificio industrial o almacén construido en el siglo III d.C. y que habría sido arrasado hasta sus cimientos en la segunda mitad del siglo V d.C. sin que se supiera la fortuna que se ocultaba bajo el mismo.


Por delante quedan aún varios años de investigaciones pero tal y como anunciaba la directora del Museo, Ana Navarro, la intención del equipo que dirige es que la ciudadanía pueda conocer puntualmente los resultados de los estudios. La exposición estará abierta hasta el mes de septiembre de 2017 y durante estas Navidades se podrán ver en una de las vitrinas las cuatro ánforas que permanecen intactas y que serán retiradas en enero para su estudio.

Más información en la web del Museo Arqueológico (enlace)

1 comentario:

manolo dijo...



F E L I C I D A D E S

manolo

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