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lunes, 9 de octubre de 2017

Antiguo Hospital de San Bernardo o 'de los Viejos'



Existe en la manzana comprendida entre las calles Amparo, Viriato y Viejos un edificio que durante años vi en ruinas, luego en obras y finalmente recuperado como Centro de Día para personas mayores. Lo que se escondía en esa pequeña manzana siempre fue un misterio para mí pero el pasado viernes gracias a la Noche en Blanco por fin pude conocer qué quedaba de una de las instituciones benéficas más antiguas de Europa, el Hospital de San Bernardo o 'de los Viejos'.




Muro del siglo XIV con elementos mudéjares


El Hospital de San Bernardo, o 'de los Viejos' es una fundación del año 1355 que nació por iniciativa de un grupo de sacerdotes para acoger a hombres y mujeres que al final de su vida no tenían quién cuidara de ellos. Los estatutos de la institución recogían entre los requisitos necesarios para poder vivir aquí "ser mayor de sesenta años, natural de Sevilla, ser persona honrada y pobre vergonzante". Estamos por tanto ante una de las instituciones geriátricas más antiguas de Europa que a día de hoy sigue manteniendo en parte el mismo uso para el que se construyó. La fundación de este Hospital servirá de precedente al de los Venerables Sacerdotes, auspiciado por Justino de Neve y cuyas obras comenzaron en 1675.


Patio principal del edificio


Del primitivo edificio apenas queda nada, sin embargo para aquellos a los que nos gusta recrearnos en lo más mínimo, el descubrir un pequeño detalle, por ínfimo que sea, hace grande cualquier visita. En este caso el único testimonio original del siglo XIV es el bellísimo arco trilobulado que da acceso a la escalera, un elemento mudéjar que a pesar de haber perdido toda su decoración (esa manía de dejar el ladrillo a la vista sin su mortero) sorprende por haber aguantado los estragos del paso del tiempo durante más de seiscientos años. Y es que el Hospital de los 'Viejos' pasó por buenos momentos, pero también por períodos de abandono y ruina. Que se haya conservado un arco, el acceso al pozo que surtía de agua al edificio y su curioso patio trapezoidal es todo un logro en los tiempos que corren.


Patio principal del edificio


A Juan de Oviedo está atribuida la reforma del edificio ya en los siglos XVI-XVII, momento en el que seguramente se construyó el patio principal del asilo, con dos frentes con arquerías que recaen en columnas de mármol. En la recuperación llevada a cabo hace unos años se decidió cubrir el patio con una moderna montera de cristal para poder darle un mayor uso durante todo el año. La extraña planta del patio principal se debe precisamente al reducido tamaño del solar, fruto de la unión de diferentes casas adquiridas para ir ampliando el Hospital.


Capilla del Hospital de San Bernardo, hoy sede canónica de la Divina Pastora de Santa Marina


La visita, realizada por hermanos de la Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina, incluyó la capilla del antiguo Hospital, hoy reconvertida en sede canónica de la citada Corporación religiosa. La primitiva capilla, adosada al patio, fue ampliada con la nave principal de la actual iglesia, cubierta por un artesonado de madera del XVII. Para poder agrandar la iglesia se utilizó una zona de jardines con la que contaba el Hospital, ampliándose el número de metros cuadrados del edificio para construir la fachada de la calle Amparo con la portada del XVII atribuida a Juan de Oviedo.


Portada actual de la Capilla


En el interior de la iglesia poco se conserva del templo original después del expolio al que fue sometido desde los años setenta. Entre las obras de arte más destacables aportadas por la Hermandad de la Divina Pastora destacan el simpecado donado por el duque de Osuna, el cuadro que representa a la advocación de la Pastora, atribuido a Alonso Miguel de Tovar (siglo XVIII) y la propia talla de la Virgen, tradicionalmente atribuida a Francisco Ruiz Gijón (siglos XVII - XVIII)


Artesonado de la capilla, siglo XVII


Con esta visita ya puedo añadir un renglón más al listado de edificios sevillanos que siempre quise conocer, lugares que permanecen ocultos y que esconden grandes joyas. 


>> Documentación para este post: Iglesias de Sevilla, de Manuel Jesús Roldán

2 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

fantástico!!!

Gretka dijo...

Precisamente hace poco leí sobre este lugar, y pensé en lo interesante que sería conocerlo.